Con un ya acostumbrado largo ataque de verborrea, el presidente del Estado Plurinacional Boliviano Juan Evo Morales Aima, promulgó este lunes la ley 315 de “Seguro de Vida para Trabadores de la Prensa”, no dejando pasar la ocasión para lanzar los acostumbrados dardos cargados de ironía sobre los “pollos” de la prensa y las amenazas acostumbradas sobre los propietarios de medios de comunicación.
Quitándole todas esas cosas, la medida es un acierto que debemos reconocer, bajo el régimen del presidente cocalero, todo se origina después de la muerte de 3 reporteros, los dos hermanos Víctor Hugo y Verónica Peñasco Laime en la ciudad del Alto y el periodista deportivo Eugenio Aduviri en la ciudad de La Paz, aunque en circunstancias no muy claras pero se trataba de dos trabajadores de la prensa.
El fondo que crea la ley de Seguro Privado de Vida e Invalidez Permanente por Accidentes, Enfermedades en General y otras causas para los Trabajadores y Trabajadoras de la Prensa, será administrado por una instancia con representación mayoritaria del Estado. La Asociación Nacional de la Prensa (ANP) y la Asociación de la Prensa de La Paz no están de acuerdo con varios articulados de la iniciativa.
Cabe destacar que la Ley 315, entre sus aspectos trascendentales contempla un seguro privado de vida e invalidez permanente por accidente, enfermedades u otras causas en general para los trabajadores y trabajadoras de la prensa de Bolivia, en casos de accidentes, fallecimiento e invalidez permanente, a través de la creación de un fondo de financiamiento estableciendo fuentes de recursos y sus destinos.
La norma estipula la creación de un fondo de financiamiento que será constituido por el 1 por ciento de los ingresos brutos mensuales generados por los medios de comunicación, en cambio los medios catalogados como independientes, de comunicación comunitaria entre otros, aportaran 0.25 por ciento a dicho fondo.
Se contempla como beneficiarios de la norma a los trabajadores o trabajadoras de la prensa, que ejerzan funciones en medios de comunicación; escritos, radiales, televisivos digitales; públicos y privados.
Para no olvidar algunas cifras, “Reporteros Sin Fronteras” da cuenta de estadísticas sobre amenazas y agresiones por hacer su trabajo alrededor del mundo, cabe señalar que desde el 2009 a Noviembre del 2012, 127 periodistas fueron asesinados cumpliendo su deber, o por encargo de sicarios, 109 periodistas fueron secuestrados; 973 detenidos; 1.987 agredidos o amenazados; 870 medios censurados; 357 periodistas se exiliaron; 1 blogger fue muerto en prisión y otros 151 blogger y ciberdisidentes fueron detenidos y 61 fueron agredidos. “Los periodistas menos conocidos son quienes, todos los años, pagan un precio mayor para garantizar nuestro derecho a estar informados de los conflictos, corrupción o destrucción del medio ambiente”, afirmó Jean-François Julliard, secretario general de “Reporteros Sin Fronteras”.
Albricias por la ley, un buen regalo para la Navidad y mejor aun cuando se debe considerar el riesgo al que están sometidos los trabajadores de la prensa, fuera de sus bajos salarios y su falta de inclusión en el esquema jurídico de la ley del trabajo.
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