Lo cierto es que faltan buenas políticas… y también políticos!

Fueron varias las oportunidades, en mis idas y venidas, entre la ciudad de Salta- Argentina y esta mi tierra querida, en las que con dolor fui testigo de varios actos discriminatorios en contra de mis paisanos.

Si bien mi persona, no fue protagonista de este tipo de hechos, los presencie tan de cerca, que el dolor ajeno se hizo mío de tal modo, que opte por estudiar a profundidad, las representaciones que tienen acerca de los bolivianos en la vecina provincia de Salta.

Dentro de mi trabajo de campo, “salto a luz”, resultados verdaderamente lamentables, el principal, y quizá el que menos esperaba, fue el hecho de verificar que son los propios bolivianos ( radicados desde hace muchísimos años en Salta ), los que continuamente discriminan a sus propios paisanos, clara muestra de la negación de sí mismos y de su propia identidad.

Es lamentable que Bolivia siendo un País tan rico, obligue a sus ciudadanos a optar por el camino de la migración, en búsqueda de mejores condiciones de vida tales como la obtencion de fuentes laborales, educación y salud gratuita, entre los miles de beneficios sociales que en los últimos años fueron incorporados en la república argentina.

El sentimiento de “invasión” está presente en la gran mayoría de los salteños,   y si bien es cierto que nada justifica actos discriminatorios, esta “invasión” que protagonizamos los bolivianos en la Argentina, este uso y abuso de beneficios  “que les pertenecen”, se hace cada día más evidente.

Por su parte, la “invasión cultural”, no deja de ser un aspecto que, mas allá de haber sido “adoptado”  por la gran mayoría de salteños, sigue incomodando a otro considerable porcentaje poblacional, un claro ejemplo está ligado a las festividades en honor a la virgen de Urkupiña en la que petardos, danzas y cohetes, adornan las calles salteñas, durante el mes de agosto.

Respecto a este tema, encontré una nota periodística que llamo mi atención, no solo por el contenido Xenófobo de la misma, sino por lo que generó en los lectores, el titulo de esta nota dice: “Con la Virgen de Urkupiña, todo el año es Carnaval”, esta nota hace un breve recorrido histórico del por qué los bolivianos “llueven” en Argentina, y termina haciendo una conclusión que expresa textualmente: “Pero esto que relatamos no es sino el resultado de una ausencia de políticas migratorias; no hay disciplina ni orden, cualquiera viene, entra, trabaja legal o ilegalmente, saca divisas, sin rendirle cuentas a ningún organismo. Si bien la Constitución Nacional garantiza estos movimientos, en ninguna parte se dice que no deban controlarse, sobre todo en orden a la preservación del patrimonio cultural. Sin caer en un chauvinismo”, quizá lo irónico en toda esta situación, gira en torno a que el autor de estas líneas, es nada más y nada menos que, proveniente de familia boliviana, de padres bolivianos, con sangre boliviana, pero como señalé al iniciar este texto, quizá sea un modo de sentirse parte de la sociedad receptora, en este caso la sociedad salteña.

Siguiendo con este polémico artículo, hago un pequeño “paréntesis” para recordar a quienes somos comunicadores sociales, somos generadores de modos de decir y percibir en la sociedad, y este articulo (para mi gusto) olvidó la responsabilidad con la que “cargamos” quienes estamos en el medio, prueba de ello, son los comentarios que se generaron  en la página digital de “El Intransigente”, portal web en donde  salió publicada esta nota periodística en donde la Xenofobia e intolerancia fueron el “común denominador”, ocasionado tras la publicación esta publicación. Por cuestiones de respeto, a quienes leen este diario, elegí los comentarios más “recatados” entre ellos:

 “A estos yutos (guachapos, en términos chapacos) tendrían q correrlos de salta, tiran cohetes a la hora que sea, encima hay que aguantar que ellos dirijan el transito cuando van bailando x nuestras calles y echen su meada en cualquier lado. YUTOS VAYAN A SUS PAGOS”

“Llega un momento que te llenan, ya dan asco de tanto verlos por todos lados, porqué no se van con la bulla a otro lado manga de pajueranos, a otro país, debe haber alguien que los quiera tener. Me cuentan que las bolitas se pasan a tener hijos en los hospitales de Argentina para anotarlos como argentinos y así les dan algún plan social, y después cruzan todos los meses a cobrarlo, el gobierno nacional debe terminar con esto”

“Quien puede con los bolivianos, invadieron salta. Apenas llegan a la argentina ya pueden votar, reclaman jubilaciones, pensiones y se asientan en cualquier terreno y en vez que ellos se adapten a nuestra cultura, nosotros tenemos que adaptarnos a su cultura. Lo bueno sería que los argentinos fueran tratado de la misma forma en Bolivia, cosa que dudo.”

Aclaro: esto no es una cuestión de culpar a esta sociedad ( argentina) que mal que mal, y con las leyes migratorias implementadas en el último año, garantizan la gratuidad en salud, educación e incluso en subsidiar algunos servicios básicos, dejando de lado aspectos superfluos como nacionalidad, color de piel, genero entre otros.

En mi humilde y quizá errónea opinión, esto parte por la necesidad de implementar políticas SOCIALES, que favorezcan al ciudadano común, tomando en cuenta “pilares base” para el desarrollo de un País: Salud, Educación y trabajo, de forma totalmente gratuita.

En Bolivia “El que se enferma y no tiene plata se muere”, ” Estudian solo aquellos que tienen plata”, y “Trabajan quienes tienen ´muñeca´ o consiguen pega”, dinero hay de sobra y basta, quizá hace falta implementación de políticas eficientes y políticos capaces, aunque que el Gobierno que tenemos vamos de ” Guatemala, a Guatepeor”(aclaro esta no es una posición política, tengo la suerte de no depender de ella, considero mi postura como la de miles de ciudadanos que se cuestionan exactamente lo mismo).



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