…VUELVE A EMPEZAR…

Tres palabras que pueden levantar a personas que cayeron en las garras del vicio más antiguo del mundo bajo el influjo de la droga más antigua del mundo…me refiero al Licor… ¿qué es lo que hace perder la voluntad de los seres humanos (sin distinción de sexos, edad, raza y religión) para sumergirse en la idiotez que provoca esta droga oficial y de venta legal en todos los rincones del planeta?…  pregunta que puede tener muchas respuestas o ninguna a la vez.

Solamente alguien que ha convivido con un alcohólico puede sentir la necesidad de escribir sobre este tema. Yo, tuve uno en mi familia. Digo tuve, porque he visto promoverse un cambio radical en las costumbres de mi hermano, quien ahora es miembro de Alcohólicos Anónimos (AA). Estaba perdido y fue recuperado. Estaba muerto y volvió a la vida. Estaba drogado por más de 35 años y recobró la lucidez.

¿Cuántas familias sufren la presencia de uno de los miembros de su casa atrapados por los efectos de ésta droga oficialmente comercializada y consumida en las propias narices del sistema social y político de este globo llamado Tierra, que ocupamos transitoriamente y estamos destruyendo?, con seguridad que incontables veces.

Para ellas que sufren y para los que hacen sufrir. Hay una luz de esperanza que puede llevar a decir: …¡¡VUELVE A EMPEZAR!!… Porque no todo está perdido. Quizá el alcohólico en la familia es la basura de la casa. Para quien todo está perdido. Él, no tiene remedio y muchos llegan a pedir a Dios que le quite la vida, están cansados de mantener sus vicios, de la mala imagen que causa a la familia entera ante la sociedad. Cansados de tener que soportar los malos olores que despide el alcohólico y su presencia en la casa. Cansados del mal ejemplo para los hermanos menores, sobrinos, nietos y otras cadenas familiares.

Pocos llegaron a  pensar como el mismo Jesucristo que dijo “VUELVE A EMPEZAR”, cuando el hijo pródigo volvió a su hogar. Cuando Pedro lo negó por tres veces, Judas Iscariote fue el único que no tuvo oportunidad de volver a empezar porque traicionó al mismísimo hijo de Dios y estaba predestinado para ello. Pero su muerte vicaria en la Cruz nos dio a todos la oportunidad de volver a empezar.

DROGA

Se entiende por Droga, toda sustancia química natural o sintética con efectos sobre el sistema nervioso central, que consume para obtener una alteración del estado de ánimo que resulta placentera y puede producir fenómenos de tolerancia y adicción. El término perdió sus antiguos significados de sustancia química utilizada en la industria, en pinturas o en limpieza (droguería) y de fármaco (sustancia química con actividad terapéutica).

El número de sustancias que se engloban bajo esa denominación es muy amplio y diverso. Las drogas incluyen fármacos de prescripción legal cuyo uso indebido conduce a problemas de drogodependencia (barbitúricos), sustancias que compran y venden de forma ilegal (cocaína, heroína, Cannabis, LSD) y otras que se comercializan de forma legal (alcohol y tabaco).

Ahora, el alcohol está considerado como droga, por los efectos que causa en el organismo humano. Es absorbido con rapidez por el estómago y el intestino, desde donde pasa a la circulación sanguínea y se distribuye por todo el organismo. Cuanto mayor es el nivel de alcohol en sangre, más importante es el daño que origina.

Un porcentaje muy pequeño de alcohol es eliminado por la orina, sudor y pulmones, pero la mayor parte pasa al hígado, donde las enzimas lo metabolizan y descomponen en derivados más inocuos, que son eliminados del organismo unas seis u ocho horas después. Por lo general, la velocidad con la que el alcohol absorbe y acumula en la sangre es mayor que la velocidad con la que metaboliza y elimina, lo que favorece el aumento de su concentración en sangre. Cada persona tiene una susceptibilidad individual a los efectos del alcohol, de manera que una misma dosis puede producir efectos de diferente intensidad.

El alcohol es una de las drogas de venta legal que se consumen con más frecuencia en nuestro entorno sociocultural. Es un depresor del sistema nervioso central y sus efectos dependen de factores como la edad, peso, sexo o cantidad y velocidad con que se consume. El abuso de alcohol conduce al alcoholismo o dependencia del alcohol, enfermedad crónica producida por el consumo prolongado y en exceso de alcohol etílico. El alcoholismo es un problema muy grave en muchos países, que supone un coste personal, social y sanitario muy elevado.

Todos los detalles los escucho con atención en largas conversaciones, sostenidas con mi hermano, que tuvo y aún tiene la oportunidad de… VOLVER A EMPEZAR…, algo que no hacía más de 35 años atrás, conversación, guitarreada, mate, tortillas de maíz y queso. Las horas pasan sin sentirlas…

La pregunta es obligada, ¿Puedo escribir sobre estas charlas y tu nueva experiencia?

–          Mirá, nuestro lema es no participar de este tipo de eventos o entrevistas, porque debemos guardar nuestro anonimato, nuestro nombre lo dice: Alcohólicos Anónimos. Cualquier paso que te quite el objetivo de mantenerte sobrio cada día como la petulancia y la vanidad pueden influenciar en nuestra misión, pero si sirve para que alguien pueda salir de esta trampa del alcohol… vale…

–          ¿Cómo te llamas?

–          No debo decir mi nombre, pero puedes llamarme “Flaco”, porque necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio o la televisión…

–          Mmmhhh… bueno… ¿Qué es alcohólicos Anónimos?…

–          Alcohólicos Anónimos (AA), es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo manteniendo la abstinencia respecto al consumo de licores y bebidas alcohólicas. Sus actividades han alcanzado una gran difusión a escala mundial. Surgió en 1935 cuando Bill W., un agente de Bolsa de Nueva York, y el cirujano Bob S. entablaron amistad en Akron, Ohio, y decidieron ayudarse para dejar de beber. Desde este modesto comienzo, AA creció hasta formar en torno a los 100.000 grupos en más de 130 países, con un total de más de 4 millones de socios.

–          Como llegaste a formar parte de ésta… ¿Organización, o Institución?…

–          Todos los hombres y mujeres que tienen o creen tener problemas con la bebida pueden asistir a cualquier encuentro de AA. El único requisito para integrarse es el deseo de abandonar la dependencia de las bebidas alcohólicas. Los miembros son anónimos, y no se les exige ninguna cuota o aportación, pues las contribuciones son por entero voluntarias. El programa de AA preconiza la abstinencia total. Sus miembros mantienen la sobriedad compartiendo experiencias, fuerzas y esperanzas en sus reuniones de grupo, y siguiendo los doce pasos que se recogen en el estatuto para la recuperación. Incluso los alcohólicos aislados, confinados en sus casas o habitantes de regiones remotas, sin acceso a los grupos de AA, pueden buscar ayuda en el programa destinado a los Solitarios. No reclutamos miembros ni invitamos, a excepción de algún amigo o familiar que tenga problemas con el alcohol

–          ¿Tienen algún directorio?

–          De alguna manera no. Pero existe en cada una de las filiales un miembro antiguo  de AA, coordina las actividades de la organización en nuestras ciudades y los países en los que operamos. Delegados regionales votan sobre asuntos de interés general en conferencias anuales y celebran una convención internacional cada cinco años.

–          ¿Dependen de alguna corriente religiosa o institución?…

–          No… AA no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.

–          ¿Te veo muy relajado, quieres añadir algo más?…

–          Claro… recordarte que AA es el recuerdo del ayer, la alegría de hoy y la esperanza de mañana, quiero también enseñarte una pequeña oración que dice: “DIOS, CONCÉDEME SERENIDAD PARA ACEPTAR LAS COSAS QUE NO PUEDO CAMBIAR. VALOR PARA CAMBIAR, AQUELLAS QUE PUEDO; Y SABIDURÍA PARA RECONOCER LA DIFERENCIA”, la que puede servir a cualquier hijo de Dios. Además debo hacerte conocer que Yo, como cualquier otro miembro de AA soy responsable… cuando cualquiera, dondequiera, extienda su mano pidiendo ayuda, quiero que la mano de AA siempre esté allí. Y por esto. …¡¡Yo soy responsable!!… AMÉN.



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