Los corruptos

«El poder tiene tendencia a corromperse y el poder absoluto a corromperse absolutamente». Esta es la famosa frase de Lord John Emerich Edward Dalberg-Acton (1843-1902), oponente al papa Pio IX, esta es una pequeña parte de la historia de los papas, que en el contexto de la intención de estas líneas nada tiene que ver, pero ¿será así?, y veremos si esta afirmación es cierta, y este lord, tan insoportable, siga molestando, y utilice “fanáticamente” a la corrupción como la presencia del «pecado original”  pero esta expresión no fue su descubrimiento  sino que fue utilizada por San Agustín en el año 416. Con ella quería expresar la visión bíblica según la cual «la tendencia del corazón es mala desde la infancia» (Gen 8,21). (Apreciación muy discutible desde luego).

Siguiendo con esos incuestionables “peros”, hay que tratar de dilucidar estas acepciones, como el sentido etimológico: tener un corazón (cor) roto (ruptus), o simplemente ser «homo corruptus»,  y eso sin hablar de de nuestros abuelos que decían árbol viejo no se endereza, y Kant lo complica sosteniendo  «somos un leño torcido del que no se pueden sacar tablas rectas». En otras palabras, en el ser humano hay una corrupción básica que se manifiesta en sumo grado en los portadores del poder.

Thomas Hobbes para respondernos en su «Leviatán» (1651): «destaco, como tendencia general de todos los seres humanos, un perpetuo e inquieto deseo de poder y más poder, que sólo termina con la muerte. La razón de esto reside en el hecho de que sólo es posible mantener el poder buscando todavía más poder.

Esta circularidad de búsqueda del poder nos puede recordar fácilmente el eterno redondel del adicto, me despierto, busco, me complazco, duermo y busco la saciedad, la cual no será satisfecha, pero en esa búsqueda entrego mí alma, o posiblemente la del otro, como lo relato Tonchy Antezana, en el Cementerio de los Elefantes.

Será una verdad ¿que si no juegas quedas fuera? En este carrusel que te ofrece, no la vida, pero una premisa importante, y otra vez los malditos “peros”, si tengo la posibilidad ¿lo hare? ¿O me quedo en el molde?, y en esas maliciosas preguntas será verdad que en sociedades colectivistas al ser responsables de “algún” esquema de que nadie responsable y a la vez todos los “somos” ¿es menos responsable de sus actos y son más propensos al soborno? como lo esta sucediendo en algunas organizaciones sociales.

Pues como el estilo de la palabra y el permiso del verbo inicial, la palabra corrupto, surge y vive en la Tarija actual, como brutalidad y forma de terror con patrones de conducta, que implican difamación, falta de ideología y entre otras cosas a mantener una popularidad pírrica, entramada en asentimientos, de poder, de los que no sufrieron, pero disfrutan sin miramientos del autor del Gringo Viejo, bueno, para los complicados, el autor de Pedro Paramo.

Retomando lo anterior, entra el chantaje o la manipulación mediática, en una de esas estrategias, Noam Chomsky, en su objetividad plantea que los manipuladores crean problemas, y después ofrecer soluciones, en otras palabras “problema-reacción- solución, buscando que la sociedad obligue a “la solución” en esta estrategia también se obliga implícitamente al publico a ser complaciente, o, a hacer práctico el  efecto sapo.

Entonces es fácil reconocer a los conocidos disociadores  ya cuestionados, como un supuesto directivo de los empresarios privados de Tarija, susodicho dirigente campesino, asesor de la Federación del Autotransporte Tarijeño y perdedor en las últimas elecciones edilicias de la provincia Cercado, edificándose como posible solucionador, con  técnicas de afirmaciones, pero la cosa vas mas allá, menciona casos  dentro o fuera de contexto casos particulares en vez de situaciones generales para sostener una política de ser reconocido. Pretende ser un experto o figura pública respetada, un líder en un terreno que no tiene nada que ver.

Estas apreciaciones desde luego nada tienen que ver con supuestos actores, de esta parodia sino que hay que ver con los reales actores, en lo que acontece, los campesinos, que hablan con propiedad y no necesitan a un citadino que hable por ellos, pero, ¿las cosas estarán al revés? Claro que no, por que tenemos a un  Pánfilo, una Sara  y a un Mario y porque no decirlo a CHAPACOS DE VERDAD,  y bueno el problema del PEU-P siguen su curso de tragedias, por un lado en una terca insistencia de lo imposible y por el otro la posibilidad de cederá en el chantaje, estos procedimientos de chantaje y presión continuaran, pero lo que es dable que realmente se retome la construcción del desarrollo del departamento que parte de un plan de desarrollo departamental y que este sea cumplido.



Sé el primero en comentar en «Los corruptos»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


A %d blogueros les gusta esto: