Adios hermano José

Es difícil expresar nuestro sentimiento de dolor en frente de una persona que en las pasadas horas se fue al encuentro con el señor, hablando de un hombre, de un ser humano, de un servidor de Cristo que por motivos de salud, dejó este mundo terrenal, asimismo amigo de los desconocidos que ha momento de acercarse y dialogar, no tenía ningún inconveniente, “porque el que nada hace, nada teme”.

Amigo de los pobres, de aquellos que en su momento buscaron la paz y tranquilidad a través de un rezo, de un apego a la iglesia católica, de un consejo paternal, del cariño que a veces en casa no lo puedes recibir, en especial de aquella congregación que dirigen y conducen desde hace más, de cuatrocientos años, usando la palabra de Dios por sobre todas las cosas y siguiendo los pasos de un hombre como San Francisco de Asís, amigo del Sol y la Luna.

Triste fue nuestro pesar cuando al enterarnos del deceso de Fray José Uriburu, oriundo de Potosí, con apenas 30 años de edad, sería destinado a cumplir funciones más al sur de Bolivia; el cual  hizo de todo por el servicio a Jesucristo, desde un repicador de campanas al conocimiento total del Convento Franciscano de Tarija, no se imaginaría que por cuestiones de salud y falta de atención por parte de la feligresía y cofradía tarijeña, dejaría este mundo a sus 82 años.

Varias fueron las anécdotas que nos invadieron al momento de ser partícipes de su misa en cuerpo presente, varios fueron los consejos que mediante ráfaga mental divisamos cuando estuvimos cerca de 10 años al servicio de MOFRA, (Monaguillos Franciscanos), que inconsolable es recordar que en su momento nos invitó a formar parte de su hermandad, para ser un fraile más al servicio de la ciudadanía, comunidad, o quien sabe en otros avatares del destino.

Cómo olvidar aquella frase tan indispensable que nos repetía, cuando NO asistíamos a misa los domingos, cuando por X o Z motivos, llegábamos tarde para colaborar en la primera celebración de las 6:30 am. “No debemos olvidarnos nunca de Dios, porque él hará lo mismo para con nosotros”… expresión que con el tiempo, sigue presente en nuestro pensamiento y en el de las personas que seguro, compartieron períodos gratos, con el “Hermano José”.

Desde éstas simples palabras, que necesitábamos expresarlas, a un hombre que siguió los pasos de San Francisco de Asís, y que no estará más con nosotros, físicamente hablando, pero seguro compartirá la algarabía con el Supremo Hacedor… Fray JOSÉ URIBURU… Gracias por todas las enseñanzas difundidas a varias generaciones de monaguillos franciscanos y en estos últimos años de vida aquellas señoritas que buscaron tus enseñanzas en Cristo Jesús.



A %d blogueros les gusta esto: