El régimen corre a más de 100 opositores

Las cifras lo dicen todo, 100 refugiados políticos bolivianos en distintos países de América y el mundo, en un régimen democrático y con valores indigenistas que hablan de la hermandad y tolerancia desde luego, pero transformados a la inversa, para recuperar los 500 años de sometimiento histórico y humano.

Desde que Evo Morales Ayma asumió la Presidencia en 2006, más de un centenar de representantes de la oposición, dirigentes empresariales, cívicos y activistas solicitaron asilo y refugio en Brasil, Estados Unidos, España, Paraguay, Perú y Uruguay.

Esta vez le tocó a uno de sus propios militantes que desde luego se convirtió en disidente, Pedro Lima. La Comisión Nacional de Refugiados (CONARE) de Paraguay otorgó asilo político al ex constituyente por el Movimiento Al Socialismo (MAS) Pedro Lima, que dijo “Fui víctima de persecución política, agresiones físicas, hostigamiento a mi familia por mi disidencia política” y por denunciar supuestos malos manejos de fondos en el partido oficialista, manifestó Lima al diario paraguayo ABC.

Pedro Lima Salazar fue elegido representante por Cochabamba en la Asamblea Constituyente de 2009. Fue postulado por la agrupación Ciudadanos Unidos (CIU) del ex alcalde Gonzalo Terceros, aliado del Movimiento Al Socialismo (MAS). Es el tercer político boliviano que sale del país alegando persecución política del Gobierno de Evo Morales y obtiene refugio en el vecino país.

Lo paradójico es que se trata del Paraguay, un país considerado opositor al régimen socialista de algunos de los países de América del Sur, en este entendido cabe pensar que el régimen no solamente castiga a los opositores, sino también a sus propios hijos.

Los dos anteriores refugiados, opositores al Gobierno, son Mario Adel Cossío Cortez, gobernador suspendido de Tarija, quien solicitó asilo en diciembre de 2010 y le fue otorgado en enero de 2011. Y el segundo es Rubén Ardaya, ex secretario ejecutivo de la gobernación tarijeña, que en abril de 2011 obtuvo asilo.

Lima, de 43 años, solicitó refugio hace un año alegando persecución política por su desacuerdo público con la gestión de Morales, a pesar de ser parte del MAS. El viernes pasado, la CONARE le concedió asilo. El vicepresidente Álvaro García dijo en rueda de prensa, que se enteró del refugio por medio de la prensa y que el Gobierno está “sorprendido”. El refugiado vivirá en Asunción junto a su esposa y sus tres hijos, podrá dedicarse a la actividad que quiera, pero no puede realizar declaraciones de carácter político.

Estas señales lanzadas por el Gobierno de Evo Morales nos hablan de un país en el que la democracia parece estar ausente, esta figura muestra a un país en el que los valores humanos desaparecieron. Lo único que resta es esperar que se haga realidad el deseo de los bolivianos, de vivir en un Estado pleno de armonía y con todos sus derechos ciudadanos vigentes.



Sé el primero en comentar en «El régimen corre a más de 100 opositores»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


A %d blogueros les gusta esto: