¿Se avecina una tormenta solar? ¿Cómo nos afectaría?

Plasma Solar.

No hay por qué asustarse, solo debemos estar alertas. Muchas de las redes y sistemas de los que dependemos en el mundo moderno, como el GPS, satélites y redes eléctricas, podrían verse afectadas por una tormenta solar como aquella que ocurrió en el año 1859. En dicho escenario, solo dispondríamos de menos de un día para protegernos.

Esa fue la conclusión alcanzada por los expertos en Clima Solar británicos, publicada esta semana a través de la oficina del gabinete del Reino Unido. El reporte urge a que su gobierno tome medidas para proteger los sistemas de comunicación, aviación y redes eléctricas. Dichas sugerencias fueron extendidas también al resto de los países del mundo.

El máximo desafío es lograr que el mundo esté consciente de esta situación, ya que la mayoría de las personas e instituciones no conocen de este peligro. Se debe trabajar mucho para incentivarlos a tomar medidas de seguridad y salvaguardar los sectores más críticos.

El reporte tiene información detallada sobre las emisiones de la superficie solar, en las que regularmente se registran rayos ultravioleta y rayos X así como otras formas de energía. Dichas emisiones de radiación podrían formar una tormenta solar que afecte, desde nuestros satélites y comunicaciones, hasta nuestros aviones.

Muy pocas de estas tormentas llegan al nivel de una eyección de masa coronal, las cuáles hacen estallar grandes porciones de la atmósfera solar. Estas pueden causar mayores daños en nuestro planeta, y son las tormentas que tienen preocupados a los científicos expertos en la materia.

Muchas de estas eyecciones no logran alcanzarnos porque estallan en direcciones opuestas a nuestra ubicación en el sistema solar. Las pocas que estallan en nuestra dirección, toman entre 1 y 3 días en alcanzarnos, y los científicos les toma usualmente menos de 6 horas en predecir el tiempo que les toma llegar a la tierra.

El peor escenario registrado en nuestra historia, fue la tormenta solar del año 1859, conocido como el evento Carrington, nombrado así por el astrónomo aficionado Richard Carrington, quien fue el primero en descubrir grupos de manchas oscuras en la superficie solar, observadas a través de su telescopio el 1ero de septiembre de 1859. Cinco minutos después las bolas de fuego desaparecieron, pero su impacto se sentiría horas después en nuestro planeta. Los telégrafos alrededor del mundo dejaron de funcionar debido al plasma solar que había llegado a la superficie terrestre. Esa noche, muchos cielos se iluminaron con auroras que brillaban tan intensamente que las aves cantaban y personas se levantaban de sus camas, pensando que el sol había salido.

Los efectos de la tormenta solar afectarían nuestros sistemas en un modo crítico. Podría dejarnos sin electricidad algunas horas o inclusive días, dejaría inutilizados los sistemas satelitales y de GPS de los que dependemos tanto en nuestra vida cotidiana. Es decir, cualquier cosa que dependa de electricidad o de internet se verá seriamente afectada, como los autos, teléfonos y computadoras. Cosa que podría traducirse en un apagón con pérdidas millonarias en el sistema de transferencias bancarias.

La solución que proponen los británicos es aumentar la capacidad que poseen los sistemas eléctricos y de comunicaciones de recuperarse ante fallas. Además de alertar al mundo ante la existencia de estos eventos.

 

 

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
%d bloggers like this: